Internacional Mar. 19 May. 2020

La Organización Mundial de Turismo trabaja en un “Pasaporte de Salud”

La Organización Mundial de Turismo trabaja en un “Pasaporte de Salud”
Tamaño del texto

La Organización Mundial del Turismo trabajan en un certificado de salud para poder realizar vuelos y evitar contagios de Covid-19. Aunque por el momento casi no hay vuelos comerciales, la OMT busca medidas de seguridad sanitaria que les permitan operar. El 100% de los destinos mundiales siguen aplicando restricciones y el 72% cerró por completo sus fronteras al turismo internacional.

Se trata de un pasaporte que certificará que el pasajero no tiene coronavirus habilitando la posibilidad de embarcar sin hacer los controles de salud nuevamente en el aeropuerto.
 
Aunque por el momento casi no hay vuelos comerciales, ya se trabaja desde la Organización Mundial del Turismo (OMT) buscando mecanismos para que el regreso a la actividad cuente con las medidas de seguridad sanitaria que les permitan operar.
 
El 100% de los destinos mundiales siguen aplicando restricciones en los viajes y el 72% ha cerrado por completo sus fronteras al turismo internacional, según el último estudio publicado por la Organización Mundial del Turismo.
 
De los 217 destinos de todo el mundo, un total de 156 (un 72%) ha detenido por completo el turismo internacional, según los datos recopilados a partir del 27 de abril de 2020. En un 25% de los destinos, las restricciones han estado vigentes durante al menos tres meses, mientras que en un 40% de ellos, las restricciones comenzaron al menos hace dos meses.
 
Entre los datos más significativos del estudio se encuentra que ningún destino ha levantado o aliviado hasta ahora las restricciones de viaje.
 
El informe de la Organización Mundial del Turismo refleja las medidas tomadas desde finales de enero, cuando la COVID-19 fue declarada Emergencia de Salud Pública de Preocupación Internacional (PHEIC) por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
 
Desglosando el estudio por región, la Organización Mundial del Turismo revela que el 83% de los destinos en Europa ha cerrado por completo las fronteras al turismo internacional. En las Américas, el porcentaje es del 80%, en Asia y el Pacífico del 70%, en Oriente Medio del 62% y en África del 57%.
 
Frente a la crisis del sector la OMT (Organización Mundial del Turismo) intenta establecer protocolos y estrategias para reactivar la actividad. Hace días presentó un pasaporte de salud que los pasajeros deberán presentar en el aeropuerto para acreditar su buen estado de salud.
 
Será un pasaporte digital. Cada viajero antes de iniciar su viaje deberá realizarse un estudio en un laboratorio, el mismo debe certificar que no tiene Covid-19. "Estamos trabajando con una solución española que se llama HI+Card. La idea es que antes de viajar uno vaya a un laboratorio, o a su hospital de consulta, se hago un certificado que no tiene Covid-19. Luego los institutos de salud subirán la información a una plataforma con red de blockchain, a la que estarán conectados", explica Natalia Bayona, líder en innovación y transformación digital de la Organización Mundial del Turismo.

El procedimiento para hacer uso del pasaporte sanitario que habilite a viajar es así:

Al comprar un pasaje la página web de la aerolínea me va preguntar si tengo el certificado de Covid-19 y si autorizo a compartir los datos.

Automáticamente se sincroniza la información con la plataforma de la red digital donde los institutos de salud van a estar conectados.

De esa manera uno está autorizado. El certificado se tiene que emitir 10 días antes del viaje.

Para recuperar la confianza en los viajes y potenciar la contribución del turismo a una recuperación más general de la sociedad, la OMT convocó a los innovadores para que compartieran sus ideas con miras a un cambio positivo.

En julio realizarían una prueba piloto en las Islas Canarias con Aena (empresa que gestiona aeropuertos en el mundo) y varias aerolíneas. Esto es parte de una apertura de fronteras responsable y coordinada a nivel global. Los responsables aseguran que, si la prueba funciona, resultará muy fácil implementarlo rápidamente en el resto de Europa, América y otras regiones. Incluso, consideran que la fase uno sería su uso en aeropuertos pero, de dar buenos resultados, lo trasladarían a las fronteras terrestres y marítimas, especialmente en los cruceros.

GALERÍA DE FOTOS





Más noticias