Malvinas Jue. 25 Jul. 2019

"Están haciendo lo que necesitan los británicos para garantizar su presencia en el Atlántico Sur"

"Están haciendo lo que necesitan los británicos para garantizar su presencia en el Atlántico Sur"
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El abogado, catedrático, investigador y escritor, Carlos Biangardi, analizó los tres años y medio del Gobierno de Mauricio Macri en materia de soberanía y la Cuestión Malvinas. En dialogó con Pal'Sur señaló, “Están haciendo lo que necesitan los británicos para garantizar su presencia en el Atlántico Sur. Y se está haciendo a conciencia, porque uno se puede equivocar una vez, o dos, pero no durante tres años y medio”.

Abogado, catedrático, investigador y escritor, Carlos Biangardi, es sin lugar a dudas una eminencia del tema Malvinas, sobre el que publicó varios libros, entre ellos “Cuestión Malvinas. A 30 años de la guerra del Atlántico Sur. Propuestas para una política de Estado”, que fue declarado de interés provincial por parte de la Legislatura fueguina en 2015.
 
En una entrevista exclusiva con Pal'Sur, Biangardi analizó de manera pormenorizada los tres años y medio de la gestión de Mauricio Macri, no sólo en relación al reclamo sobre el territorio usurpado, sino todo lo relativo a la soberanía.
 
-¿Cómo analiza el Gobierno de Mauricio Macri en torno a la Cuestión Malvinas?
 
El tema Malvinas no es prioritario para el Gobierno nacional, por lo que tampoco es prioridad tener una flota mercante propia. Tenemos una ley, que es muy importante, que es la Ley de la Marina Mercante, que la aprobó el Congreso de la Nación y el presidente vetó los dos artículos que establecía el financiamiento de la flota marina.
 
Es decir que tenemos una Ley, pero no la podemos promover, no podemos fabricar barcos porque no tenemos la financiación del mismo. Esto es muy preocupante, porque demuestra la poca importancia que se le da a las riquezas del mar y al enclave colonial de Malvinas que, precisamente, es una avanzada del Reino Unido sobre las áreas geográficas que la Convención de las Naciones Unidas sobre el derecho del mar le reconoce a la República Argentina.
 
Durante estos tres años y medio, hemos visto como se fue desmoronando una estrategia muy inteligente que se había concretado entre el 25 de mayo de 2003 y el 10 de octubre de 2015 que consistía en, además de hacer los reclamos multilaterales de crearles impedimentos o perjuicios para el desarrollo económico de los británicos en el Atlántico Sur.
 
Todo eso, se fue desmoronando en el tiempo. Ha habido una actitud sistemática, no solamente de ir desarmando ese esquema, sino de ir invisibilizando el tema de Malvinas. Por eso tantos mapas en que el Gobierno publica donde no están las Islas o tienen el nombre de Falklands, o aparecen prácticamente como un territorio insular. Por un lado, se fue desarmando todos los impedimentos para hacer rentable la colonia. Por el otro lado, desde el punto de vista cultural, se ha ido invisibilizando el tema.
 
Últimamente hemos tenido el problema de cómo se ha violando flagrantemente la ley de exploración y explotación de hidrocarburos en la plataforma continental argentina, que establece que las compañías que hagan prospección de hidrocarburos en la cercanía a las Islas bajo licencia, ya sean del Reino Unido o de la autoridad colonial de las islas, no puedan realizar esa actividad ni en el territorio argentino, ni en las aguas costeras.
 
La última licitación, dos compañías que estarías proscriptas por la Ley de Exploración y Explotación, se les ha adjudicado áreas para realizar estos trabajos y para cuándo se le preguntó al canciller, dijo que esa decisión no violaba la ley nacional.
 
Acá todo comienza con una carta, que a poco tiempo de asumir sus funciones, la primera ministro británica, Teresa May, le envía a Macri, que decía que esperaba que nuestras relaciones sean constructivas, que ha habido dificultades que las hemos podido sobrellevar amigablemente y que le interesaba que se solucionaba el tema de los vuelos y la campaña de hidrocarburos. Le interesaba que la Argentina le dejara de impedir otros vuelos y que dejara de sancionar a las empresas petroleras que explotaba ilegalmente la plataforma argentina. El gobierno, pese a que el canciller ha sido citado, se presenta y habla como que todos los cuestionamientos son demagógicos, que no son serios, porque en el fondo está la idea de que Malcorra, es que hay cosas más importantes que Malvinas como son los negocios con los británicos.
 
El Gobierno nos quiere retrotraer a épocas anteriores a la segunda guerra mundial y ven al Reino Unido como una potencia, que no lo es. Creen que nosotros tenemos que volver a insertarnos dentro de la influencia del RU para recuperar un tiempo dorado que se ha perdido. Algunos estudiosos creían de esa fusión anglo-argentina que se habían complementado perfectamente y que se pudo dar porque el RU era la potencia hegemónica. Lo de Macri y sus ministros es un sueño imposible porque no se puede dar vuelta la historia.
 
El Reino Unido es un país de segundo orden se está yendo mal de la Unión Europea y le va a ocasionar una crisis importante si efectivamente se va. Va a estar en una situación de debilidad y debería ser aprovechada por Argentina en su reclamo soberano por los espacios ocupados, no en firmar un tratado de libre comercio con el Mercosur, que sería desfavorable para la Argentina. El Gobierno tiene la idea que Londres sigue siendo la fábrica del mundo y es una idea antigua, que no funciona.
 
El ministro de Defensa, cuando fue convencional constituyente que sancionó la nueva Constitución Nacional de 1994 fue el único que se negó a la incorporación de la cláusula transitoria. Me sorprendí muchísimo cuando en la UTN, en la sede de Berisso, y el capitán Teseire que fue jefe de una compañía de artillería comentó que en el Colegio Militar no se estudia la Guerra de Malvinas. Se estudian la Primera y la Segunda Guerra, la batalla con Paraguay. Pero no la de Malvinas. Es preocupante, porque es un hecho histórico nacional, contemporáneo del cual los futuros oficiales pueden tener experiencia de combate moderno, pero esto no se estudia.
 
-Eso es una invisibilización terrible…
 
 Desde el punto de vista económico, su posición es clara porque les han pedido a Londres, se renuncia la competencia de los tribunales de Londres por la deuda que se está emitiendo, es clara la mirada que la solución de nuestros problemas los solucionan con el Reino Unido.
 
Los cancilleres han cometido horrores. Malcorra fue a Londres a decir que estaban explorando la constitución de Joint Venture con lo que los especialistas dijimos que la Argentina está reconociendo ribereneidad con el Reino Unido.
 
-Ella misma dijo que querían tener una relación de buenos vecinos…
 
En derecho internacional, los buenos vecinos son los Estados que son realmente vecinos. Y cuál es la vecindad con el Reino Unido, está reconociendo ribereneidad por las Malvinas. Y Faurie fue mucho más lejos y habló de pueblo. Nosotros tenemos en claro un concepto: la autodeterminación de los pueblos no es aplicable a los kelpers, porque en 1833 cuando los británicos usurpan el archipiélago se llevan a la población al continente y lo empiezan a poblar con ciudadanos británicos, llevan súbditos y se hace una política migratoria muy selectiva. En este momento hay muchos chilenos, pero siempre se buscó limitar al máximo la presencia de argentinos. No se puede aplicar el principio de autodeterminación porque no hay pueblo, sino población trasplantada. Sin embargo, Faurie dijo en dos oportunidades el “pueblo” de Malvinas. Por más que disimulen, en su fuero interno está la aceptación de terminar con el reclamo y preocuparnos por cosas distintas.
 
 -Por esos dichos, a Faurie le presentaron una denuncia por traición a la patria. ¿Qué opina de eso?
 
 
- Es coherente la denuncia, la hizo la Confederación de Combatientes y luego de amplió contra el presidente Macri. Es muy grave. Cuando discuto con los oficialistas, dicen que la culpa es del canciller, de los ministros. Todos se confunden o es una idea de política exterior de no insistir más con Malvinas, dicen “vamos a reducirlo a un reclamo rutinario en la ONU”, como lo dijo Faurie, como si fuera el único método válido.  
 
Siempre se creyó en el multilateralismo, hay que hacerlo en todo los foros internacionales, en el comité de descolonización a efectos de lograr el reconocimiento de los derechos argentinos. Pero con eso no alcanza. Hace poco se armó una bataola por el archipiélago de Chagos, donde la asamblea de la ONU le recomendó al Reino Unido que devuelva. Y lo que respondió el Reino Unido es que lo vamos a devolver cuando no lo necesitemos, esto dicho por los representantes británicos, quienes dijeron que el tema de la Argentina era distinto. Hay que insistir para mantener presente el reclamo, pero con eso no alcanza, tenemos que reforzarlo complicando el desarrollo económico de la colonia, haciéndole pagar al Reino Unido el costo de estar ahí.
 
Se está siguiendo el camino adverso, lo mismo que pedía May en su carta a Macri. La diferencia con los tratados de Madrid es que ya tenemos los resultados, no podemos decir que nos estamos equivocando. Están haciendo lo que necesitan los británicos para garantizar su presencia en el Atlántico Sur. Y se está haciendo a conciencia, porque uno se puede equivocar una vez, o dos, pero no durante tres años y medio. Esta es la situación actual.
 
Hace más de 200 años el creador de nuestra bandera vio la importancia del mar, tendría que servirnos para elaborar propuestas que traten de mejorar la presencia de Argentina en el mar. Si le pido dinero a mi usurero, después no puedo tener una política dura contra él, porque dependo económicamente y nosotros, en tres años y medio, nos hemos endeudado más que cualquier país emergente.






 

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