Opinión Sáb. 27 Abr. 2019

Docentes y familiares reclaman por una verdadera inclusión en las instituciones educativas

Docentes y familiares reclaman  por una verdadera inclusión en las instituciones educativas
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Carta abierta a la comunidad de Río Grande de familiares y docentes que reclaman una verdadera inclusión en los Jardines y escuelas. Según explican no se trata solo garantizar la vacante de esos niños en los jardines o escuelas, también hay que dotar del recurso humano que permita el real derecho igualitario a la educación.

Hoy está de “moda” hablar de inclusión. En las escuelas, clubes, instituciones de recreación, etc.  Nos hablan de aceptar las diferencias, de tener en cuenta los trayectos de esos niños que necesitan algún tipo de acompañamiento. Acompañamiento que va desde adecuar contenidos, espacios, materiales, pero por sobre todo acompañamiento personalizado, que significa ni más ni menos que cuente con una persona capacitada y destinada exclusivamente para servir como andamiaje (guía) entre el grupo al cual pertenece y él, quien se encargue de destinar recursos materiales, adecuar contenidos, realizar variantes para que este niño/a  incluido/a que no puede (por cuestiones: físicas, neurológicas, madurativas, psicológicas, emocionales, etc.) pueda tener a una educación de calidad como todos aquellos niños/jóvenes del grupo al cual pertenece.
Hoy todos conocemos un hijo, sobrino, amigo, alumno que busca junto a su familia la respuesta de una verdadera inclusión, sobre todo en las instituciones educativas. Porque,  señores, la inclusión no es solo garantizar la vacante de esos niños en los jardines o escuelas, es además garantizar el recurso humano DESDE ANTES que el niño comience el ciclo escolar.
Hoy se debe hablar claro: NO HAY INCLUSIÓN. Existen aulas superpobladas que poseen más de un niño con necesidad de inclusión y trabajo personalizado y donde se pide desde los docentes e instituciones la necesidad de pares pedagógicos y se hace oídos sordos porque hoy es un tema de GASTO y no inversión y calidad educativa. Calidad educativa es, en resumen, un ESTADO PRESENTE, garante del acceso, tránsito y egreso de los estudiantes, pero no de cualquier forma, sino atendiendo a las necesidades y particularidades de cada uno de los niños y niñas que transitan por nuestras instituciones.
Entonces, todo niño, niña y adolescente tiene derecho a ir a la escuela y ser recibido en ella; el ESTADO a garantizar las condiciones materiales, espaciales, humanas, etc. para responder a las necesidades particulares de cada uno de ellos.
Hoy nos sentimos cómplices de la estafa que está haciendo el Estado. Porque como familia nos convocan a reuniones para que tengamos paciencia y que desde nuestro lugar comencemos a girar por diferentes médicos para encontrar respuestas y dar nombre a eso que quizás no tenga un nombre (diagnóstico); y como docentes nos vemos obligados a fingir que se garantiza el derecho igualitario a la educación en todos nuestros alumnos cuando ni siquiera estamos pudiendo abocarnos a la enseñanza sino solamente a resguardar su integridad física.
Hay que hablar claro y decir que hoy una misma persona está destinada a la atención de varios niños en la misma institución, teniendo que dividir sus horarios y días para trabajar “equitativamente” con ellos (lo cual nunca se consigue).
Hay que hablar claro y mencionar que hay instituciones educativas que desde el año anterior (cuatro meses) saben que hay niños que el próximo año necesitarán un acompañamiento personalizado; que piden como corresponde (burocráticamente y con infinidad de informes que les son solicitados) el par pedagógico con fundamentación desde lo familiar, escolar, médico, etc. y al comenzar el año lectivo ese recurso humano no está, y se debe empezar de nuevo con los trámites burocráticos, porque desde las autoridades “competentes” se fijan: ¿Qué cantidad de niños hay en esa sala? ¿Hay auxiliares que pueden hacer ese trabajo? ¿Tiene diagnóstico médico?, etc.
Entonces yo me pregunto: ¿sirven tantos congresos de Autismo, Inclusión, tantas jornadas escolares para trabajar temas inclusivos si desde los gobernantes y superiores que deben garantizar los recursos humanos no lo hacen?
Seguramente las autoridades políticas se amparen diciendo que esta carta está escrita por dirigentes sindicales, militantes de partidos políticos en pos de beneficios propios, pero NO. Somos familiares y docentes que queremos de una vez por todas una VERDADERA INCLUSIÓN EN LOS JARDINES Y ESCUELAS DE LA PROVINCIA Y QUE SOLO ESTAMOS INTERESADOS EN DEFENDER EL DERECHO FUNDAMENTAL A LA EDUCACIÓN (EDUCACIÓN DE CALIDAD).
Esperamos que en el futuro próximo quien esté en la gestión de esta provincia piense en la educación como una INVERSIÓN y no como un gasto.
Que esto no quede en una lectura blanda ni en una mera crítica a lo que está pasando hoy, sino que sirva al compromiso verdadero de aquellos que tienen el poder de solucionarlo de una manera inmediata.
 
 
 

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