Actualidad Ju. 26 Sep. 2019

La Argentina: ¿por ascensor o por escalera?

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Nota del Diputado Héctor Antonio Stefani: “Hemos realizado como gobierno y como sociedad, un gran esfuerzo para tener una balanza comercial positiva, para generar y transferir empleo público al sector privado y para tener una Argentina cada vez más integrada al mundo. Es decir, sentar las bases para el crecimiento”. “Como dice el presidente, yo tampoco lo dudo: el camino es por acá”.
La Argentina: ¿por ascensor o por escalera?
Desde el regreso a la democracia en 1983, quizás el logro más importante para la clase política sea haber podido llegar a un acuerdo básico: que la democracia es precisamente el sistema de gobierno en el que queremos vivir. Por consenso y sin distinción de ideologías todos coincidimos que queremos vivir en democracia.
 
Sin embargo, desde ese entonces y hasta la fecha, tenemos problemas estructurales que no hemos podido resolver, asuntos que otros países cercanos han resuelto y en los que han obtenido buenos resultados de gestión. El índice de pobreza, la emergencia alimentaria, el endeudamiento externo y la incertidumbre sobre cuál es el motor productivo de nuestro país, son temas que venimos arrastrando sin habernos puesto de acuerdo como sociedad en cómo vamos a solucionarlos.
 
Desde 1983 tenemos siempre un alto porcentaje de la población bajo la línea de pobreza, gastamos más de lo que recaudamos, es decir, tenemos déficit fiscal, sumado a que hacemos y deshacemos los modelos de país. Estos problemas no sólo están pendientes de resolución, sino que, además, generan incertidumbre en los muchos otros temas que también ameritan y necesitan acuerdos y solución. Entre ellos, definir qué perfil de producción queremos para nuestro país o qué tipo de educación queremos para nuestros jóvenes. Esa educación que mañana va a repercutir en el modelo productivo del país determinando el crecimiento. La falta de acuerdo y de visión en estos asuntos no hace otra cosa que tirar al país hacia abajo.
 
Un ejemplo que ilustra lo que nos sucede sería ver a la Argentina en un ascensor. Si éste cumple con sus deberes, cuida a sus ciudadanos y ejecuta las políticas públicas de manera eficaz, naturalmente va a ir hacia arriba, pero si nos equivocamos, somos incumplidores y hacemos las cosas mal descendemos.
 
El problema es mayor aún porque no partimos de una planta baja, de un punto 0. Estamos en un ascensor que tiene varios subsuelos y nuestro país ya no puede darse el lujo de seguir bajando. Cada gobierno toma el ascensor en el piso que lo dejó el gobierno anterior. Allí no hay opción. Venimos hace ya demasiados años bajando y bajando pisos en ascensor, muy aceleradamente.
 
Esto sucede cuando gastamos sistemáticamente más de lo que nos ingresa. El problema, se agrava aún más cuando no queremos verlo. ¡Lo más complejo es que para sanar esos errores o subsanarlos la vuelta es por la escalera! escalón por escalón! con un esfuerzo mucho mayor, cosa que muchos argentinos conocemos y muy bien.
 
A nuestro gobierno se le pueden criticar muchas cosas salvo que el rumbo que eligió es el correcto. Para salir de estos problemas estructurales que tenemos como país hace falta reducir el déficit público, y en eso este gobierno ha subido varios escalones, con el apoyo mayoritariamente de la clase media argentina y sus trabajadores. También ha invertido en obras de infraestructura, entendiendo que sin ello no se puede pensar en exportar, y que el país necesita exportar, sea cual fuera el o los perfiles productivos que la clase dirigente elija.
 
Hemos realizado como gobierno y como sociedad, un gran esfuerzo para tener una balanza comercial positiva, para generar y transferir empleo público al sector privado y para tener una Argentina cada vez más integrada al mundo. Es decir, sentar las bases para el crecimiento.
 
Ahora pensemos lo que nos sucede a nivel provincial, como fueguinos. Contamos con un potencial turístico aún no explotado, somos la puerta de entrada perfecta a la Antártida, disponemos de hidrocarburos a explotar, de recursos marítimos y forestales a los que se les puede añadir valor agregado para crecer exponencialmente. Aun así ¿la educación y los recursos humanos están preparados para lo que se debería y podría hacer en la provincia? ¿es únicamente la industria de electrodomésticos la que va a potenciar el desarrollo en Tierra del Fuego? o ¿tenemos que ampliar de una vez por todas la matriz productiva de la provincia? Pensemos con una mano en el corazón...
 
Creo que a nivel provincial no hemos logrado consensos sustentables para garantizarle el futuro a nuestros hijos ni nietos, sino que seguimos bajando a subsuelos cada vez más profundos.
 
En estos años, con el apoyo de muchos argentinos, hemos subido muchos escalones. ¡Si paramos ahora vamos a seguir descendiendo por ascensor por supuesto! y cada vez nos va a costar más esfuerzo subir... Como dice el presidente, yo tampoco lo dudo: el camino es por acá.





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