Opinión Lu. 19 Dic. 2016

El 2017 golpeará aún más fuerte a los que menos tienen en Tierra del Fuego

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Análisis del Referente de Frente del Sur, Gustavo Ventura, al finalizar el año. Un año de muchos cambios políticos y sociales. Un año de un gobierno provincial alineado firmemente con las políticas de la Nación. Un año de decir todo que sí al gobierno nacional a cambio de poco y nada. Y un futuro incierto por un endeudamiento provincial sin precedentes.
Termina el 2016. Un año de muchos cambios políticos y sociales. Lo que parecía años atrás como establecido, finalmente no lo era tanto. Y parte de esto, es que la sociedad y el mundo, están en cambio continuo. Un cambio que la política Argentina en su gran mayoría, no termina de visualizar.
Se va el año y un ciclo en la provincia. Donde una dirigencia política provincial recibió hace ya 25 años la fortuna de una provincia nueva, “en cero”. Y donde se le entregó a esta clase política que aún sigue vigente, una provincia que era “un fórmula uno”, con recursos hidrocarburíferos, industria, turismo, puerto y beneficios fiscales... pero que 25 años después, este fórmula uno se quedó sin nafta y se estrelló.
También termina este año con un gobierno provincial alineado firmemente con las políticas de la Nación. Las cuales en su gran mayoría, son perjudiciales para los intereses locales.
Con una Gobernadora hablando sobre el impuesto a las ganancias y el impacto sobre nuestra sociedad si se aprueba la ley… Cuando en realidad, debería ocupar su tiempo en trabajar por controlar el mayor impuesto que paga nuestro pueblo fueguino. El impuesto más regresivo y que más afecta a todas las clases, pero sobre todas las cosas a los humildes, a los que menos tienen y que es la inflación. Eso sí impacta e impactará el próximo año, sobre el fueguino directamente.
No soy optimista para el 2017. Básicamente porque el que hace una mala lectura de la realidad difícilmente tenga buenos resultados. Y eso es lo que le pasa a este gobierno provincial. No tiene agenda económica propia.
No hay proyecciones ni plan político. Y ante cualquier opinión distinta, la formula es intentar acallar voces generando bloqueos mediáticos. Que ya a esta altura de nada sirven, porque parte del fracaso que están llevando adelante, es no entender que la sociedad cambió. Que la forma de comunicar cambió.
Ya no se tapa la realidad alineando dos diarios, tres radios y un canal de TV. La realidad derrama sobre la sociedad, y el pedido ya no es otro que gestionar bien.
En lo personal, creo en que las cosas se hacen de otra forma. Es un hermoso y enorme desafío intentar cambiar el modo de relacionar la política con la sociedad y generar algo nuevo. Con nueva táctica porque la dinámica de nuestra sociedad cambió.
No es como hace 10 años. Básicamente porque la sociedad está lastimada y la mayor parte del arco político que tenemos hoy día, son responsables de eso. Pero así y todo no lo entienden. Siguen haciendo política y comunicando como hace 10 años, como si no hubiera pasado nada. Como si ellos no fueran responsables.
El 2017 golpeará aún más fuerte a los que menos tienen en nuestra amada Tierra del Fuego.
Porque la inflación tendrá un piso del 25 por ciento, el consumo seguirá planchado, acompañado de la desocupación que crecerá superando los dos dígitos, de la mano de los despidos en la industria y la no motivación a Pymes.
Esta filosofía de “decir todo que sí al gobierno nacional a cambio de poco y nada”, nos está llevando a un endeudamiento provincial sin precedentes.
Y nos van a exigir en el 2017 seguramente nuevos y mayores ajustes.
Porque básicamente, el problema que vemos en este gobierno provincial, es el pánico a decir que no al Ejecutivo Nacional. Y eso pasa cuando no hay plan propio.
El problema de Rosana Bertone y su equipo, es que gestionan terriblemente mal, tiene problemas políticos, de gestión y hasta de seguridad en lo personal.
Por eso cuando la oposición acciona ellos responden tarde, mal y a destiempo,
En éste 2017 que va a comenzar, debemos estar atentos a temas vitales referidos a nuestra soberanía: Antártida, Malvinas e Isla de los Estados, debemos estar atentos a cómo nos representan en Buenos Aires cuando se hable de coparticipación, a los movimientos en la Anses, a las mesas que se conformarán para analizar la industria, ya que seguramente sacarán los aranceles a las importaciones lo que nos afectará directamente, en desmedro de nuestra producción provincial.
Un gobierno provincial que realmente defienda los intereses de Tierra del Fuego deberá exigir que se eliminen los impuestos a los insumos para el ensamblaje de nuestra industria. Así la Argentina dejará de perder competitividad, y a los industriales que desarrollan actividad en nuestra provincia, pedirles que ajusten sus ganancias y no vuelquen sus costos en el salario de los trabajadores. Recordándoles que ganaron mucho cuando teníamos el cepo, ya que importaban a 8 y vendían a dólar Blue.
Hoy la historia es otra y ajustan aún más duramente con el salario de la gente.
Pero para entender bien lo que pasa, basta con levantar la cabeza y ver como estamos respecto al mundo.
Figuramos como uno de los 4 países que menos exportan en el mundo, sí señores, es así. Con industria nacional, y generación de alimentos para 400 millones de personas, somos uno de los países que menos exportan y encima padecemos hambre, es ilógico, algo debemos estar haciendo mal, o el gobierno nacional y provincial trabajan para intereses que no son los nacionales.
Pasaron muchas cosas este 2016, y otra apreciación que sacamos en limpio, es que la solución no va a venir de Buenos Aires.
No hay fuerza política nacional que piense en el crecimiento y desarrollo de nuestra provincia de verdad.
A las fuerzas políticas nacionales Tierra del Fuego le representa muy poco. Tan poco como el 0,4% del padrón nacional de votantes, NADA…
Por ese motivo, tenemos que entender que la defensa y crecimiento de nuestra provincia, no nace en Capital Federal. Nace formando una fuerza política provincial sólida, integradora y proteccionista. Ese es el nuevo desafío que afrontamos.
El desafío para los que creemos en otra provincia para el 2017, es seguir consolidando y ampliando en la sociedad el cambio que planteamos, un cambio de cultura y estructura de poder.
Claramente, hoy vivimos otra propuesta del gobierno provincial, el de la persecución que se vive al que piensa distinto y a la censura.
Al no tener plan alguno para la provincia, deja afuera del sistema a los más humildes. “Gobierno nacional y provincial son uno solo y hay que entenderlo”.
El desafío es que la sociedad se plantee una provincia superadora. Donde dejemos de elegir el mal menor, sino al mejor…
¿Que pasaría si se generara un nuevo esquema con perfil nacional, con inclusión social, que fomente y acompañe la inversión privada que sea positiva para la provincia y que la corrupción sea cosa del pasado?
Permitámonos pensar en una provincia mejor. Con trabajo, dignidad, y que la construyamos todos juntos.
Para que estas líneas que plantean un escenario del 2017 no existan más.
Y para que la de los próximos años no sean pensando angustiados en lo que nos van a venir a sacar. Sino pensando en construir por el bien común, sin mezquindades.
Pensar juntos en cómo seguir creciendo, en lo que realmente importa, NUESTRO FUTURO.

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