Opinión Lu. 05 Sep. 2016

¿Perdemos la Isla de los Estados?

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Nota de opinión de la Fundación Ushuaia XXI. Las dudas ante el inesperado y apremiante interés del gobierno nacional que sin mayores explicaciones, declaró a la Isla de los Estados, Reserva Natural Silvestre.
Una noticia de la que poco se ha informado, pero que algunos medios han comenzado a difundir, tiene que ver con la propuesta del gobierno nacional de incluir, al Sistema Nacional de Áreas Protegidas, a la Isla de los Estados, bajo una categoría no muy difundida que sería la de Reserva Natural Silvestre.
Esta categoría suele acompañar a las zonas declaradas como Reservas Naturales Estrictas que no es este el caso, pero tendría como objetivo "promover el mantenimiento de la diversidad biológica" como la de especies y ecosistemas, además de "mantener en condiciones de mínima alteración antrópica muestras de los principales ecosistemas de las diferentes regiones biogeográficas u otros de singular interés para el país", entre otros objetivos muy respetables. De igual forma esta calificación permite: "proveer de oportunidades para la investigación científica y brindar oportunidades de visita con fines educativos y goce de la naturaleza..."
El Artículo 54 de la Constitución de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, en su Inciso 7, expresa lo siguiente: "Declárese  a la Isla de los Estados, Isla de Año Nuevo e islotes adyacentes, patrimonio intangible y permanente de todos los fueguinos, Reserva Provincial, ecológica, Histórica y Turística". Por lo tanto no se entiende la premura del gobierno de Mauricio Macri de presionar sobre el gobierno provincial, con una declaración que no suma más preservación a la ya existente. Aunque efectivamente crea una Comisión que integra nuestra provincia, pero también el gobierno nacional (Parques Nacionales) y el Ministerio de Defensa de la Nación (Fuerzas Armadas), garantizándose la mayoría a la hora de tomar decisiones. Entre éstas la de, por ejemplo, determinar visitas a la isla, con objetivos científicos, de educación o de paseo.
El gobierno de Rosana Bertone, en un intento de disimular el hecho de no haber sido consultados, transmite a los fueguinos que esta determinación ha sido fruto de un trabajo previo y en conjunto con la nación y que garantiza abundantes beneficios y mayor protección sobre la riqueza turística, natural y cultural de la Isla de los Estados, cuando en realidad es resignar el dominio fueguino, de la mencionada isla.
Pero la duda más grande consiste en el inesperado y apremiante interés del gobierno nacional como para, a pocos meses de asumido insistir, sin mayores explicaciones, en la concreción de esta nueva categoría de la Isla de los Estados a punto de enviar un representante de la Administración de Parques Nacionales, el Sr. Raúl Chiesa, el pasado viernes, (5 de agosto) quien se reunión con totalmente desinformados técnicos y funcionarios locales, para anunciarle la firma de un decreto, del que ni siquiera les mostró su texto, pero que se firmaría a la brevedad.
Con el marco de protección determinado por la provincia de Tierra del Fuego, ya se había conformado una comisión que incluía representantes de las Fuerzas Armadas y de Parques Nacionales. Por lo que, la firma de este decreto presidencial, parece un acto innecesario, a menos que se estén ocultando otros objetivos. Si la idea, por cierto bienvenida, es la de otorgar mayor apoyo económico a la preservación del área, se hubiese podido efectivizar, a través del gobierno local o mediante un proyecto de debate más abierto y respetuoso de la autonomía provincial.
Como con otras acciones, que por importantes, merecen un amplio debate, los fueguinos nos despachamos de proyectos que, en un contexto diferente, bajo premisas respetuosas de las instituciones y de las opiniones, no parecerían tan graves.
Después de todos, esta misma Fundación siempre ha visto con buenos ojos la posibilidad de construir un marco de protección sobre la Península Mitre, por ejemplo, incluso de carácter mixto. Pero si la consigna es la premura, la desinformación, el hermetismo o el autoritarismo, preferimos dejar nuestros atractivos como están. Incluso en una especie de limbo, como ocurre con otros recursos, pero garantizando la propiedad de todos los fueguinos.
Julio César Lovece
Fundación Ushuaia XXI
 

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