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Actualidad Jue. 10 Ago. 2017

Más del 60% de los argentinos tienen sobrepeso

Más del 60% de los argentinos tienen sobrepeso
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¿Existe una percepción correcta del sobrepeso entre los argentinos? ¿Puede la dificultad para distinguir entre peso normal y sobrepeso ser un factor que incremente la epidemia de obesidad? Según datos de una consulta realizada por PronoKal Argentina en redes sociales, más de 9 de cada 10 argentinos son capaces de identificar ante una imagen si esa persona tiene sobrepeso u obesidad, y la mayoría es capaz también de distinguir entre normopeso o bajo peso.

Si los argentinos han llegado a ocupar el primer lugar en América Latina en la tasa de obesidad –más del 27%, según las cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS)– y ocupa el podio de los países del continente entre los países con sobrepeso, junto con Canadá y Estados Unidos (los tres con más del 60% de la población), no es porque los argentinos no sepan identificar la diferencia entre bajo peso, peso normal y obesidad o sobrepeso. Una encuesta realizada a través de las redes sociales por Pronokal Group, empresa especializada en tratamientos médicos de pérdida de peso y para la mejora de la salud, reveló que 9 de cada 10 argentinos pueden identificar correctamente el exceso de peso u obesidad, y más de la mitad es capaz de distinguir una figura con peso normal de las demás condiciones (sobrepeso u obesidad o bajo peso).

La encuesta se basó en una serie de preguntas en las que se solicitó a los usuarios que indicaran si las personas mostradas en una serie de imágenes tenían sobrepeso u obesidad, peso normal o bajo peso. El objetivo de esta acción, según explicaron en la empresa, fue averiguar la capacidad del público local para distinguir entre estas diferentes condiciones, dado que en otros países donde realizaron el mismo tipo de sondeo –como por ejemplo en España– se constató que “el principal problema de su población frente al exceso de peso es que el ciudadano no percibe correctamente la magnitud de su peso”. Estos datos, según explicaron, coinciden con datos dados a conocer recientemente por la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), a través de una encuesta sobre hábitos de vida.

La encuesta tomó como tema el fenómeno de las celebrities (actrices, modelos y otras personalidades públicas) que han sido catalogadas recientemente como “curvies”, en el marco de la actual tendencia a romper con los cánones de extrema delgadez que tanto se han criticado en el mundo de la moda y del espectáculo. Los participantes del test debían observar una serie de 10 figuras de personalidades famosas identificadas como “curvies” pero con índices de masa corporal muy diferentes, y clasificarlas según su percepción en las categorías de “bajo peso”, “peso normal” o “sobrepeso/obesidad”.

Según la OMS, una persona tiene un peso normal o saludable cuando su Índice de Masa Corporal (IMC) –resultante de dividir el peso de una persona en kilogramos por el cuadrado de la altura en metros– se encuentra entre 18,5 y 24,99. Una persona de 1,60 m y 63 Kg tendría entonces un IMC de 24,61, lo que indicaría que se encuentra dentro de los parámetros del peso “normal” o saludable. Un IMC por encima de 25 indicaría sobrepeso, obesidad si es que está por encima de 30, y por debajo de 18,5 indicaría peso bajo o insuficiente.

¿Cuál fue el resultado de la encuesta? En el caso de las figuras de personas con sobrepeso, como mínimo el 92, 31% de los encuestados fue capaz de identificar correctamente (en algunas de las figuras, esta identificación correcta fue del 100%). En el caso de las figuras de supuestas “curvies” con peso normal, la identificación correcta fue igualmente alta (como mínimo en un 76%, pero en algunos casos llegó también al 100%) y hubo alguna dificultad para identificar a las figuras con bajo peso, aunque de todas maneras más de la mitad de los encuestados lo hizo correctamente.

Es descorazonador descubrir que la sociedad es consciente del problema que tiene pero que no hace nada por solucionarlo. PronoKal Argentina ya ha ayudado a más de 20.000 pacientes a tratar su exceso de peso, y esperamos seguir siendo la opción elegida por todos aquellos que quieren emprender un cambio en su salud y en sus vidas”, comentó respecto de estos resultados Gustavo Sojka, Director de PronoKal Cono Sur.  
 
Para poder valorizar objetivamente las respuestas, se escogieron figuras de personalidades internacionalmente conocidas cuyo IMC, también conocido, figuraba al final de la encuesta para que los participantes pudieran saberlo recién después de responder. La compañía informó que en esta encuesta, llevada a cabo mediante el hashtag #HealthyIsBeautiful, fueron las mujeres de entre 30 y 39 años quienes mostraron las mayores coincidencias entre su estimación del IMC de la figura mostrada y el valor real. Las de más de 50 mostraron índices igualmente elevados, ya que acertaban en su percepción en más de un 90% de los casos; y aún en las de percepción más alejada, que resultó ser la franja entre los 40 y los 49 años, el promedio ha sido también elevado, ya que supera al 80% de aciertos para el caso de las figuras con sobrepeso.

Fue en los modelos de referencia con IMC bajos o altos donde las coincidencias fueron mayores, es decir: las figuras con sobrepeso u obesidad son identificadas con mayor exactitud que en el caso de las figuras con peso normal, sobre las cuales se registró más disparidad de opiniones.

Las figuras elegidas se encuadraban dentro del difuso concepto de “curvy”, muy difundido entre los medios de comunicación europeos como emergente de una tendencia a mostrar figuras de “mujeres reales”, pero que no tiene una definición clara y precisa. De hecho, se ha definido como “curvies” a figuras como las modelos Gigi Hadid, con 57 kilos y 1,78 m de altura y un IMC de 18, lo que indica bajo peso, y Tess Holiday, que con 120 kilos y 1,65 m de altura (IMC=44), se encontraría dentro del rango de obesidad. “Esta etiqueta está por lo tanto desvirtuada y puede ser muy confusa para los pacientes y la sociedad en general”, sostuvo Sojka.

Las consecuencias del sobrepeso y la obesidad en el organismo –es un factor de riesgo independiente de infarto y ACV, de diabetes, hipertensión arterial y dislipidemia, de enfermedad renal y de algunos tipos de cáncer, así como problemas severos de columna, entre otros– son un problema que no tiene nada que ver con la imagen, ni con la mirada propia ni la de los otros. “Desde PronoKal Group creemos que la pasividad con la que la sociedad argentina encara la problemática del sobrepeso y la obesidad se debe a un desencanto con los tratamientos para perder peso que hasta hace poco había disponibles, que, o bien ofrecían promesas inalcanzables, o bien con escasas garantías. Nuestra labor desde que llegamos al país, en 2009, ha sido demostrar que existen nuevas vías de abordaje para los pacientes con exceso de peso, respaldadas científicamente, y esperamos que poco a poco se vaya realizando un cambio de actitud con respecto a esta enfermedad”, concluyó el especialista.

Desde que fue conocido en la Argentina, hace ocho años, el Método PronoKal® –basado en dieta proteinada y desarrollado en tres etapas, que incluyen una reeducación alimentaria integral– supuso una revolución en materia de tratamientos para la pérdida de peso. Por primera vez se ofreció una metodología que permite perder peso de forma rápida y de calidad, es decir, a expensas de masa grasa y no de masa muscular, manteniendo en todo momento la seguridad, tanto a corto como a largo plazo, lo que posibilita un verdadero cambio de actitud frente al exceso de peso.

El Estudio ProKal, cuyos resultados fueron publicados en la prestigiosa revista científica Endocrineen septiembre del año pasado, reveló que además de su capacidad de producir una rápida disminución de la masa grasa sin afectar a la masa muscular, este tratamiento muestra el doble de eficacia a largo plazo –dos años– que las dietas hipocalóricas convencionales.
El derecho al orgullo y a la autoestima –en especial en relación con las presiones sociales que tradicionalmente han recaído sobre la figura femenina en particular– no debe depender del estado de salud ni de ninguna otra condición, y además los cánones de belleza cambian con el tiempo, mientras que para bajar el impacto de la obesidad y el sobrepeso en la salud, la única forma sigue siendo bajar de peso, adquirir hábitos alimentarios más saludables y sostenerlos en el tiempo.
 


- www.pronokalgroup.com




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